Senderos del Yo.

No hay camino que recorras dos veces y te deje la misma enseñanza.
Imagina recorrer este camino con almas que se graban en tu historia para hacer de las rocas, bosques y de la lluvia tu energía.
Elige bien los acompañantes de tu sendero, pues ello marcará tu vida de memorias inolvidables.
Fluye y llena tu vida del amor de Dios, de la naturaleza y el buen amor.

Patricia R.

4 CONSEJOS PARA LA EDUCACION

El Dr. Enrique Rojas, médico psiquiatra español, ofreció una charla auspiciada por el Colegio Escuela Nueva donde en un lenguaje claro y preciso abordó la educación en 4 puntos concretos a tomar en cuenta.

La sociedad de hoy enfocada mayormente en la individualidad tiene como practica llevar esto a todos los ámbitos, incluso el educativo, separando lo intelectual de lo emocional y social. Como si el ser humano viviera divorciado del contexto y sus sentimientos y del entorno con el que se relaciona de manera directa como persona. Es decir, yo soy yo pero frente a otro soy distinto o tengo que sentir de una manera diferente o mostrarme diferente a lo que realmente pienso y soy porque así lo demanda el entorno.

El Dr. Rojas hablaba sobre vidas rotas, como los seres humanos tienden a alimentar su morbo como forma de entretenimiento y como desenfocamos los sentimientos frente a la persona inclinados a ser más fríos que empáticos, mas materialistas que solidarios.

Educación de los sentimientos

Para el Dr. Rojas, los sentimientos “son estados de ánimo positivos y negativos que nos acercan o alejan de los demás”, estados de ánimo interiores  y subjetivos. No existen los sentimientos neutros pues estos responden a dos polos únicamente, son bipolares.

Al referirse a lo conyugal señala que el alto índice de divorcios se debe por el deseo de hacer eterno lo pasajero y no aceptar que como pareja vivimos una fase de enamoramiento que en algún punto comienza a cambiar. La intensidad inicial que ocurre al descubrir una persona que conecta con fuerza con otra va disminuyendo con el tiempo y el  amor apasionado va modificándose.

Para enamorarse, según comentaba, tienen que darse tres condiciones: la admiración, la atracción (tanto física como psicológica) y la necesidad de compartir. Cuando estas tres condiciones ocurren y se mira como pareja hacia una misma dirección los conflictos que puedan presentarse no afectaran su unión.

Se debe amar con inteligencia, no solo con el corazón o con la cabeza, sino de manera integral. Una relación de pareja sana es aquella que se construye con pequeños detalles todos los días. Cuando no invertimos en nuestra relación de pareja esta se hace vulnerable a las crisis que pueden desencadenar en rupturas.

Al momento de que la pareja se encuentre en crisis debe tomar en cuenta en su práctica de resolución de conflictos: el perdón sincero (aquel que se otorga de manera justa y lucha por olvidar el daño recibido), el no sacar la lista de agravios que haya cometido nuestra pareja (esto es muy común, tenemos la costumbre de acumular los conflictos hasta explotar para luego leer la lista de quejas o pasarnos la vida trayendo en cualquier discusión aquel evento que género en un momento conflicto con la pareja) y por último la madurez, la capacidad que tengamos de elegir que batalla echar y que tildar como conflicto, además  de valorar con justicia los hechos cuando acontecen.

Educación de la inteligencia

La define como la capacidad de síntesis, de definir lo accesorio de lo fundamental y la capacidad de captar la realidad en su complejidad y en sus conexiones. Su modelo de preferencia es el oligárquico puntualizando 7 tipos de inteligencia: la teórica, la práctica, la social, la analítica, la instrumental, la emocional, la creativa y la inteligencia para la vida. Básicamente nos muestra cómo  podemos tener una inteligencia  más desarrollada que otra pero que en conjunto funcionan de manera magistral.

Podemos ser capaces de conceptualizar cualquier tema pero si emocionalmente no logramos conectar con nuestros sentimientos y ser competentes en mezclar la razón con la cabeza afectamos la manera en que nos relacionamos y la capacidad que podamos tener o desarrollar para gestionar nuestra vida.

El ser humano no es solo una cosa y su inteligencia estará determinada por un conjunto de situaciones, emociones, relaciones y condiciones individuales y colectivas que debe cultivarse y cuidar a través del fomento de actividades que le nutran: fomentar el dialogo, romper con la rigidez cotidiana, ser críticos en la construcción de nuevos paradigmas e incentivar la tertulia y la lectura. Nos enfatiza en la importancia de dedicar un tiempo para cultivar nuestra persona desconectados de un mundo que se vive con prisa y distraído por lo digital…nos dice:  “El ejercicio es al cuerpo lo que la lectura es a la inteligencia”

Educación de la voluntad

Un valor importante y que destaca mucho en su libro “No te rindas” es la voluntad, el ir detrás de los objetivos más que de las metas ya que estas últimas son muy generales mientras que los objetivos son concretos y medibles. El acumular pequeños logros del hoy formará una voluntad sólida contrarrestando lo que vivimos en esta sociedad del capricho y la moda.

Debemos trazarnos objetivos concretos, alcanzables y medibles para combatir el tedio, la dejadez y la postergación en el cumplimiento de nuestro deber. Somos capaces de lograr cualquier cosa siempre y cuando llevemos a la acción la palabra y nos comprometamos en la ejecución y finalización de nuestros propósitos.

“Somos enanos a los hombros de gigantes, podemos con todo”, “nada es difícil si hay voluntad”

Educación en la sexualidad

“La sexualidad es tratar la intimidad de la persona… Hay que gobernarla con inteligencia, afectividad y voluntad”.

Cuando nuestra sexualidad es basada en el placer puro y superficial conlleva a un vacío interior. El Dr. Rojas señala dos tipos de sexualidad: aquella que carece de amor y no permite que tengamos un vínculo emocional, se realiza de manera automática, busca del placer individual  y ve al otro como objeto carente de sentimientos; mientras que la sexualidad que se vive con amor es aquella que se compromete, es integra pues unifica a la pareja no solo en lo físico sino también en lo psicológico, las emociones, lo espiritual y la individualidad que trae como persona por su historia de vida. Es como la unión de dos historias que se cruzan para formar una nueva.

La manera en como educamos a nuestros hijos en la sexualidad debe estar conectada con los sentimientos, con quienes somos y lo que tenemos. Hay que saber que la responsabilidad en una relación sexual sana va más allá de las enfermedades que debemos prevenir o de los embarazos que debemos evitar, se le añade el componente humano y relacional de la persona con la cual decidimos intimar, sus emociones y su historia.

Para finalizar, nos enriquece con la satisfacción personal de llenar nuestras vidas de emociones y sentimientos reales de la aceptación de que somos y lo que hemos alcanzado en la funcionalidad de nuestro proyecto de vida pues lo único que nos impide la consecución de nuestros objetivos somos nosotros mismos por lo que termina diciendo “el que se conquista así mismo es invencible”.

 

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